La mayoría de los que leen esto (incluyéndome a mí) no sabemos la diferencia
entre un lujo y una necesidad.
Por ejemplo, la mayoría de las personas en nuestro
mundo no tienen duchas calientes, aire acondicionado frío y calor, modernos
cuidados de salud, medicamentos disponibles, vitaminas y equipo para ejercicios,
un auto personal, libros, entretenimiento, un ropero lleno de ropa, etc.
Pensamos que es duro cuando vamos a acampar aunque muchas personas viven en condiciones de campamento toda su vida.
Me siento agradecida cuando pienso en estas verdades, pero admito que típicamente las doy por sentadas.
Primera Timoteo 6:6-19 es un pasaje largo, pero te aliento a que lo leas todo. Déjame ofrecerte algunas ideas que sobresalen:
“Sin
embargo, grande ganancia es la piedad con contentamiento. Porque nada
trajimos a este mundo, y es evidente que nada podremos sacar. Así
que, teniendo el sustento y con qué cubrirnos estaremos contentos con esto… Porque el amor al dinero es raíz de todos
los males…que sean ricos en buenas obras, que sean generosos y dispuestos a
compartir”
“Piedad con contentamiento”: cuando
conocemos a Dios, todo lo material debería desvanecerse en comparación. Él es nuestro más valioso tesoro.
Entonces, busquemos a Dios en oración
esta semana y preguntémosle a Él si hay áreas en nuestra vida donde estamos
confundiendo un lujo con una necesidad, algún área donde estamos siendo tacaños
cuando deberíamos ser generosos, algún área donde necesitamos el contentamiento
de Dios.
Filipenses
4:6-7 son
grandes versículos para recitar cuando nos sentimos descontentos.
Traducido por: Silvia Naviliat


No comments:
Post a Comment