La cura bíblica para la baja y la alta autoestima

 

Autoestima inflada & baja autoestima



¿Estás sufriendo de baja autoestima? Dios tiene la respuesta.


¿Estás orgulloso de tu alta autoestima? No lo estés. 


Nuestra cultura cree que la alta autoestima es buena, pero Dios dice que ni la baja ni la alta autoestima son deseables. En lugar de eso, necesitamos una perspectiva realista y balanceada de nosotros mismos, basada en nuestra fe, o sea nuestra estima por Dios y nuestra dependencia de Su sabiduría.


 Por la gracia que se me ha dado, digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.(Romanos 12:3).

La forma de lograr esta perspectiva balanceada de uno mismo es dejar de enfocarnos en nosotros mismos (Lucas 9:23-24) y seguir las prioridades que Jesús nos dio en Marcos 12:30-31:

 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”… “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento más importante que estos.”

No hay otro mandamiento más importante y no hay mejor cura para la alta o baja autoestima.


Inglés:  Biblical Cure for Low and High Self-Esteem

Traducido por: Silvia Naviliat

La baja autoestima y la alta autoestima tienen la misma cura bíblica. este devocional lo explica.


El mundo no tiene ni idea de cómo es Jesús

 

No creas la versión que tiene el mundo sobre Jesús


¿Con cuánta frecuencia has escuchado que los cristianos seremos más aceptados si actuamos como Jesús?

 

Dicen eso porque no tienen ni idea de quién es Jesús realmente.

 

El verdadero Jesús odia el pecado porque daña nuestras almas, y Él se enfocó en el pecado durante Su ministerio terrenal porque el pecado es lo que nos separa de Dios (Mateo 5:20-48Marcos 7:20-23Juan 8:34-36Romanos 3:23-24Juan 3:16). 

 

Jesús nos dice que es amoroso reprender el pecado:  

 

Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete.(Apocalipsis 3:19).  

 

Él nos ordena confrontar a los creyentes que están en pecado (Lucas 17:3), y Él nos ordena compartir todas Sus enseñanzas (incluyendo la obediencia a Sus mandamientos) con el mundo perdido (Mateo 28:18-20). 

 

Él también nos dice cómo esto afectará nuestra popularidad:

 

Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.” (Juan 15:18-19).

 

El mundo odiaba a Jesús porque Él hablaba del pecado y del arrepentimiento, elementos necesarios del evangelio (Juan 7:7). Cuando actuamos como Jesús, podemos esperar lo mismo (Juan 15).

 

Entonces, la próxima vez que te digan que los cristianos serán más populares si actúan como Jesús, cuéntales sobre el Jesús real, increíble, maravilloso, salvador e impopular.

Inglés: The World Doesn't Have a Clue What Jesus Is Like

Traducido por: Silvia Naviliat

No escuches la versión que tiene el mundo sobre Jesús. Serás completamente engañado si lo haces.


 

Prepárate para la batalla—no permanezcas en tu cómoda silla

 

¿Qué tipo de fe?



Si queremos estar preparados para enfrentar nuestra cultura cada vez más hostil y anticristiana, necesitamos dejar de enfocarnos en nosotros mismos.

 

Tristemente, algunos de los más populares libros, sermones, y estudios bíblicos cristianos hacen justo eso.

 

Recientemente escuché una enseñanza que decía que Dios ama todo de nosotros por eso no deberíamos dejar que nada ni nadie nos haga sentir mal sobre nosotros mismos. 

 

No es cierto. Dios no ama nada pecaminoso, y si pensamos que todo en nosotros es piadoso, necesitamos un chequeo de realidad.

 

El amor de Dios nos purifica mientras nos “sacamos” nuestra vieja naturaleza pecaminosa y nos conformamos a los propósitos y principios de Dios (Efesios 4:22-24).

 

Las enseñanzas que minimizan el pecado son influenciadas por la cultura. Nos alientan a sentarnos en una cómoda silla mirándonos en un espejo mientras las batallas espirituales rugen a nuestro alrededor.

 

Debemos rechazar estas enseñanzas y prepararnos a pelear la buena batalla, sujetándonos a nuestra fe y a una buena conciencia.(1 Timoteo 1:18-19).

 

Esto significa hablar en contra de los pecados que dañan el alma de las personas y lidiar deliberadamente con nuestros pecados personales. Así como nos preparamos para estar en buena forma física, debemos prepararnos para estar en buena forma espiritual.

 

“Esmérate en seguir la justicia, la devoción, la fe, el amor, la constancia y la humildad. Pelea la buena batalla de la fe” (1 Timoteo 6:11-12).

Inglés: Prepare for Battle—Don't Remain in Your Easy Chair

Traducido por: Silvia Naviliat

Podemos sentarnos en una cómoda silla de fe mirándonos a nosotros mismos o pelear la buena batalla de la fe.


 

 

 

 

Los palos y piedras pueden romper tus huesos

 

Las palabras importan



Quien sea que dijo: “Los palos y las piedras pueden quebrar tus huesos, pero las palabras nunca pueden herirte” estaba equivocado.


Las palabras pueden dejar cicatrices más profundas que las heridas de cuchillos.

 

También pueden causar una alegría eufórica.

 

Las palabras pueden ser engañosas u honestas… pasadas por alto o enfatizadas… obvias o entre líneas… exclamadas o susurradas… gritadas u oradas.

 

Como escritora, amo las palabras. Las escribo y las borro, las saco y las repito, las alargo y las acorto.

 

Pero algunas palabras tienen su propia categoría—aquellas que son inspiradas por Dios:

 

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.(2 Timoteo 3:16-17).

 

No necesitamos cambiar ninguna de las verdades de la Palabra de Dios. Ellas son siempre relevantes, siempre actuales, siempre verdaderas y cambian vidas (Mateo 24:35Hebreos 4:12).

Quien sea que haya escrito las palabras sobre los palos y las piedras no sabía de qué estaba hablando, pero Dios sabe todas las cosas y ¡habla solo la verdad!

Agradezcamos hoy a Dios por Su Palabra y ¡asegurémonos de usarla correctamente! (2 Timoteo 2:15).



Inglés: Sticks and Stones Can Break Your Bones

Traducido por: Silvia Naviliat

Algunos dichos son pura tontería, este devocional contrasta  estas palabras con algunas PALABRAS perfectas.


La luz hace feliz a todos, ¿correcto? ¡Equivocado!

 

Brillando en Cristo



Una vez compartí de Cristo con una amiga que me dijo que estaba hambrienta de escuchar sobre mi fe porque había observado el amor entre las damas del grupo de estudio bíblico y yo.  

Los cristianos somos “ descendencia escogida, sacerdocio regio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.(1 Pedro 2:9).

Somos “hijos de luz” (Efesios 5:8), y cuando estamos brillando, todos van a responder como mi amiga, ¿correcto? Todos van a encontrar nuestra fe atractiva,¿correcto? 

Equivocado. 

Esta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió la oscuridad a la luz, porque sus obras eran malas.(Juan 3:19).

La luz trae Consuelo a aquellos que la están buscando, pero a veces olvidamos que ofende a más personas de las que consuela (Mateo 7:13-14).  

Como Cristo explicó: “Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.” (Juan 15:18-25).

Jesús nos advirtió sobre el poderoso y persuasivo odio de la oscuridad pero nos instruyó a seguir brillando (Mateo 5:14-16). 

Entonces ignoremos las voces que nos dicen que “aligeremos” las verdades bíblicas porque en realidad nos están diciendo que las oscurezcamos. 

Queridos cristianos remanentes, ¡brillemos! 

Inglés: The Light Makes Everyone Happy, Right? Wrong!

Traducido por: Silvia Naviliat

Cuando vivimos para Cristo, "brillando nuestra luz", podemos esperar dos reacciones, una más frecuentemente que la otra.