Un número creciente de hijos adultos están marginizando o aislando a sus padres ancianos.
Ambas sicologías, la secular y la transigente “cristiana” a menudo promueven esta tendencia llamando al alejamiento “límites” y al egoísmo “autocuidado”.
Sin embargo, aun fuentes seculares, reconocen que “la alienación de los abuelos es un tipo de abuso al anciano… cuando a los abuelos no se les permite, no razonablemente, oportunidades significativas de tener una relación y pasar tiempo con sus nietos.” (fuente)
Dios no pudo ser más claro sobre honrar a los padres:
Éxodo 20:12 y Efesios 6:1-3 lo ordenan con una promesa anexada para enfatizar su importancia.
Durante los tiempos del Antiguo Testamento, Éxodo 21:15,17, Levítico 20:9, y Deuteronomio 21:18-21 pedían la muerte de los hijos que atacaran o “maldijeran” a sus padres.
Deuteronomio 5:16, 27:16, y Levítico 19:3 siguen enfatizando el honrar a los padres y Proverbios 19:26, 20:20, 28:24, y 30:17 reprende fuertemente a aquellos que maldicen, se burlan o roban a sus padres.
Romanos 1:28-32 y 2 Timothy 3:1-3 hacen una lista de prácticas malvadas de gente depravada, y la falta de respeto por los padres está en ambas listas.
1 Timoteo 5:3-4,8 explica la obligación de los hijos de cuidar por las necesidades de sus padres.
Y en Mateo 15:1-9, Cristo reprende a los fariseos por alentar a las personas a priorizar la iglesia por sobre sus padres. Él se refiere a esto como maldecir a sus padres, haciéndonos saber que maldecir a los padres no es solo con palabras. Y Él termina con esta fuerte declaración:
“Este
pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me adoran; sus
enseñanzas no son más que reglas humanas”.
Si deshonramos a
nuestros padres, también deshonramos a Dios, trayendo daño a nuestras almas.
Inglés: Why Ignoring God's Commands Is Destroying Families
Traducido por: Silvia Naviliat




.jpeg)

.jpeg)


.jpeg)