Un error proverbial

 

Los Proverbios no son promesas



Yo solía usar mal los proverbios. Solía usarlos indiscriminadamente como promesas de Dios.


Este es un malentendido común y una razón por la que nosotros, los cristianos, necesitamos entender mejor la Palabra de Dios, si la vamos a usar apropiadamente (
2 Timoteo 2:15).

El libro de Proverbios explica su propósito en 
1:1-6 como una colección de dichos sabios de Salomón para dar sabiduría e instrucción, "para discernir el proverbio y la parábola, los dichos de los sabios y sus enigmas."

El libro de Proverbios es la Palabra de Dios, por eso debemos confiar en su explicación sobre su propósito y no ir más allá de él. 


Algunos proverbios son promesas, pero solo aquellos que también se encuentran en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, Proverbios 3:5-6 es una promesa (ver Hebreos 11).Pero muchos proverbios tales como Proverbios 10:22 y 27 no son promesas de Dios.

¿Por qué es importante entender esto? Porque usar algunos proverbios como promesas induce al error a la gente, las confunde y hace parecer a Dios como mentiroso.

💙 Más allá de 1minuto para quienes quieren más 💙

 

Los Proverbios a menudo son mal usados, creando creencias confusas y engañosas. Este devocional aclara el propósito de los Proverbios.


Yo sé que a muchos de ustedes se les ha enseñado que los proverbios son promesas porque veo este malentendido expresado a menudo en materiales cristianos, especialmente en relación a  Proverbios 22:6, lo cual no es una promesa sino una generalización. Puede ser difícil deshacerse de ciertas enseñanzas cuando queremos que sean verdad o cuando no hemos visto pruebas adecuadas de que no son bíblicas. Si tienes dificultad con este devocional, te animo a leer un posteo más completo que escribí, llamado "Los proverbios no son promesas."
Pero no me creas a mí. Chequea estos artículos por  ministerios y hombres con mucha más educación y entrenamiento que el mío:
Richard Pratt of R.C. Sproul Ministries
James W. Mohler of Biola University
Bible Gateway
Got Questions Ministry
Focus on the Family


Inglés: A proverbial mistake

Traducido por: Silvia Naviliat

 

¿Quién decide el bien y el mal?

 


La misma vieja mentira


Satanás convenció a Eva de que ella podía determinar el bien y el mal por su cuenta sin la ayuda de Dios.

 Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal. ~ la serpiente, Génesis 3:5

Entonces Eva decidió que la fruta prohibida no estaba prohibida. No era mala para ella, era buena para ella Y la comió. Sabía bien, y trajo muerte, decadencia, inseguridad, injusticia, asesinato, y toda maldad imaginable a su mundo. (Génesis 3). 

Satanás mintió, ella no podía determinar si algo era bueno o malo por su cuenta.

Tristemente, a lo largo de la historia, Satanás ha continuado engañando a las personas con esa mentira.

Él ha convencido a algunas personas para crear dioses paganos que definan el bien y el mal. Él ha convencido a otros de que nieguen a Dios y dependan del intelecto humano. Y activamente ha convencido a los modernos ex-evangélicos para que definan el bien y el mal de manera que se hagan populares con el mundo.

Romanos 1:16-32 explica lo que sucede cuando la gente decide lo que es bueno o malo por su cuenta. 

Entonces recordemos esta importante verdad: si cada persona sobre la tierra estuviera en desacuerdo con los mandamientos de Dios, cada persona en la tierra estaría equivocada. Punto.

Inglés: Who decides good and evil?

Traducido por: Silvia Naviliat

Satanás dijo esta mentira en el Edén y llevó al desastre. Entonces, ¿por qué es aún una mentira tan popular hoy?


Lo único

 

No transigiremos



Los oponentes del cristianismo son rápidos para admitir que ellos odian nuestras creencias y creen que nuestros puntos de vista son malvados. 

Los cristianos, por otro lado, dudamos en decir que odiamos algo porque ya somos caracterizados como “los que odian” por nuestros críticos. 

Tal crítica es injusta porque el cristianismo no enseña a odiar a las personas, y los verdaderos creyentes no muestran una conducta de odio. 

Pero hay una cosa que los cristianos odiamos. 

Cuando entendemos el amor de Cristo, tenemos un odio creciente hacia las cosas que separan a la gente de Su amor. Por eso es que odiamos el pecado. 

Proverbios 8:13: "Quien teme al Señor aborrece lo malo."

Salmos 97:10: "Los que aman al SEÑOR aborrezcan el mal."

Romanos 12:9: " El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien."  

Efesios 5:11-13: "No tengan nada que ver con las  obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas, porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto. Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible." 

Si verdaderamente amamos a los demás y verdaderamente amamos a Dios, odiaremos los pecados que dañan el corazón, la mente y el alma de las personas, sin importar lo popular y aceptados que esos pecados se vuelvan.

Inglés: The one thing

Traducido por: Silvia Naviliat

Los cristianos a veces somos injustamente estereotipados y esta única cosa es la que nos  separa y hace que nos amen o nos odien


El sentimiento menos confiable de todos

 


Nuestro mayor error


Hace una década, experimenté la emoción más fuerte el día antes de dejar Budapest.


Habíamos estado ayudando con el ministerio en Hungría durante tres meses, y tuve ese sentimiento de que nunca volvería a pisar una calle de Budapest nuevamente.

Había vivido en Budapest de 2004-2009 haciendo obra cristiana, y habíamos regresado durante varios meses cada año desde entonces. Por eso, ese sentimiento me tomó por sorpresa.

No me obsesioné , pero pensé en eso hasta que volví a pisar las calles de Budapest al año siguiente, y los años que siguieron.

Los sentimientos son poderosos y no confiables. Se mezclan con nuestra mente e influyen en nuestra conducta. 

Y el sentimiento menos confiable que a veces tenemos es el de que Dios nos ha abandonado o nos ha olvidado. Es una reacción común cuando enfrentamos dificultades confusas, pero es una mentira del hoyo del infierno.

Él nunca, nunca, nunca nos dejará ni nos abandonará (Hebreos 13:5). ¡Esto es un hecho, no un sentimiento!

Me encanta la versión Amplificada de este versículo: "Él ha dicho, 'Yo nunca [bajo ninguna circunstancia] te dejaré [ni me daré por vencido contigo ni te dejaré sin apoyo, de ninguna manera te dejaré sin ayuda], ni te abandonaré, ni te decepcionaré, ni te soltaré  [ciertamente no]!'"

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Inglés: The most unreliable feeling of all

Traducido por: Silvia Naviliat

Los sentimientos no son confiables. Este devocional ofrece un ejemplo y luego comparte el menos confiable de todos los sentimientos.


Mentiras sobre Jesús: Vergüenza y culpa

 ¿Jesús hacía que las personas se sintieran bien con ellos mismos?

 Se ha vuelto cada vez más popular decir que Jesús siempre reafirmaba a las personas, y nunca las hacía sentir avergonzadas o culpables. 

No es verdad. 

Jesús dijo que “el mundo” lo odiaba porque Él testificaba “que sus obras eran malas.” (Juan 7:7).

Él expuso la oscuridad en el alma de las personas:

La luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos.” Juan 3:19

La mayoría de las personas rechazaron a Jesús durante su vida en la tierra, y la mayoría rechaza a Sus seguidores hoy.

Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí.”~ Jesús, Juan 15:18 


Cristo enfatizó fuertemente el pecado y el arrepentimiento. Él quiere que nosotros nos avergoncemos de nuestros pecados y nos demos cuenta de nuestra culpa:

Mateo 11:20

Marcos 1:15

Marcos 6:1-11

Lucas 5:32

Lucas 13:3 

Lucas  24:45-47

 

Eso es porque “la tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte” (2 Corintios 7:10).

Cuando conocemos a Cristo, tenemos “tristeza que proviene de Dios” cuando pecamos. Nos avergonzamos porque nuestros pecados entristecen a nuestro Salvador. Queremos arrepentirnos y restaurar la dulce comunión con Él (1 Juan 1:8-10). 

Cuando tenemos la tristeza del mundo lamentamos las consecuencias, no el pecado. Rehusamos sentirnos culpables o avergonzados. Ignoramos las Escrituras como Santiago 4:8-10:   

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón! Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su alegría en tristeza. Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.

¿Tú tienes la tristeza del mundo o la que proviene de Dios por tus pecados?


Inglés: Lies about Jesus: shame and guilt

Traducido por: Silvia Naviliat

 

Las personas a menudo hablan de la popularidad de Cristo sin entender Su verdadera "reputación" con la mayoría de las personas con las que se encontró