Todos nacemos con una conciencia, ayudándonos a reconocer a Dios como nuestro Creador y la fuente de verdad:
Nosotros podemos reforzar y desarrollar nuestra conciencia con la verdad bíblica o corromperla con las mentiras mundanas.
Cuando seguimos a Cristo, reforzamos nuestra conciencia entendiendo la Palabra de Dios, y el Espíritu Santo nos advierte (convence) de cosas no saludables que dañan el alma, como mentir, engañar, robar, deshonrar a los padres, sexo fuera del matrimonio, aborto,estilos de vida LGBTQ, glotonería, etc.
Las personas que no son salvas
puede que no acepten todo lo malo, pero eligen creer lo que funciona para
ellos.
Los cristianos también pueden violar su conciencia, entristeciendo al Espíritu Santo (Efesios 4:30). Si ésto continua, eventualmente se “marchita” (cauteriza, desensibiliza) su conocimiento de lo Bueno y lo malo (1 Timoteo 4:1-2).
Nuestra conciencia es un
maravilloso regalo de Dios, ayudándonos a entender y obedecer Sus mandamientos
amorosos. Fortalezcámosla continuamente en la Palabra de Dios.
Inglés: The Development or Destruction of Our Conscience
Traducido por: Silvia Naviliat

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