Había
un diseño decorativo tallado en el piso de la iglesia. Inteligentemente
escondía agujeros para respirar en el pasaje secreto debajo de la iglesia…el
pasaje que llevaba a los esclavos a la libertad como parte del ferrocarril
subterráneo.
Cuando m I esposo y yo visitamos esta iglesia hace
veinte años, me entristeció saber que a mis hermanos y hermanas afroamericanos
se les hubiera negado una vez derechos humanos básicos. Pero fui inspirada por su coraje y fe.
Los
esclavos que tallaron este piso confiaban en Cristo en medio de la opresión.
Me pregunto porqué no eran tentados a culpar a Dios cuando algunos de los duros
maltratos venían de dueños de esclavos que se llamaban a sí mismos “cristianos”.
Su
secreto:
no dejaron que sus circunstancias cambiaron su visión de Cristo, dejaron que
Cristo cambiara su visión de las circunstancias.
“Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu
propia inteligencia.” Proverbios
3:5
Si
aplicamos este principio a nuestras vidas, también encontraremos el coraje que
necesitamos en medio de las circunstancias difíciles. Entenderemos cómo Dios
puede usar las cosas malas para nuestro bien (Romanos
8:28).
Seremos capaces de bendecir a aquellos que nos maldicen y rehusaremos tomar
venganza (Romanos
12:14,17).
A pesar de nuestras circunstancias,
experimentaremos “libertad” en Cristo::
“Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y como
eres hijo, Dios te ha hecho también heredero.” Gálatas
4:7
Inglés: The Freedom of a Slave
Traducido por: Silvia Naviliat
.jpeg)

No comments:
Post a Comment