La Rafflesia, o flor
cadáver es una planta parásita que se encuentra en Asia.
No tiene tallo, ni hojas, ni raíces, pero se inserta a
sí misma en las viñas y crece una flor de cinco pétalos que huele a carne
podrida.
Qué
gran ilustración de la amargura. La amargura es un parásito que necesita un
anfitrión humano. Y una vez que se pega a nuestra alma, todo en nuestra vida
empieza a apestar.
Pero la amargura es diferente a la Rafflesia porque desaparece cuando obedecemos los mandamientos de Dios.
El mundo dice pelea la maldad con la maldad y quedarás empatado. Dios dice: “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.” Romanos 12:17-21
Dios castigará a nuestros enemigos en Su perfecto
tiempo y con Su perfecto conocimiento de cada corazón humano.
No
es fácil vencer el mal con el bien, pero tenemos el poder de Cristo para poder
hacerlo (Filipenses
4:13).
Y tenemos esta maravillosa afirmación: cuando buscamos a Dios con un corazón
agradecido, Él nos dará una paz que sobrepasa el entendimiento. (Filipenses
4:4-7)
Inglés: Sin Looks Attractive But It Stinks—Like Rafflesia
Traducido por: Silvia Naviliat

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