Escrito en 2015 antes de una mudanza…
Nos mudaremos el mes próximo. Así que pueden imaginar lo ocupada que estoy.
Habiéndome mudado veintitrés veces
en mi vida de casada, disfruto el desafío pero odio el desorden.
Hace varios días atrás, cada habitación de mi casa era una
confusión de cajas empaquetadas. Entonces dejé de empacar por varias horas y
organicé el caos. Cuando lo hice, mi humor inmediatamente cambió.
Investigaciones muestran que el desorden causa estrés y reduce la
productividad.
Cuando permitimos que nuestras casas, relaciones, finanzas o trabajos se
vuelvan desorganizados, no nos hacemos ningún favor.
El autocontrol es un fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23), y sin él, nos volvemos malos administradores del
tiempo, dinero y oportunidades.
Aunque el siguiente versículo fue escrito sobre la adoración, revela una
característica de Dios, en cuya imagen fuimos creados. Explica nuestra
necesidad de paz y orden: “ Dios no es un Dios de
desorden, sino de paz.” (1 Corintios 14:33).
No podemos controlar todas las áreas de desorden en nuestras vidas. A veces,
transiciones en la vida. Por ejemplo mudarse, causa un caos necesario. Y a
veces Dios interrumpe nuestros planes por Sus propósitos.
Pero cuando hacemos nuestro trabajo para el Señor, debemos priorizar las cosas
importantes y negarnos a actitudes egoístas o haraganas (Colosenses 3:23).
Tómate tiempo hoy para identificar áreas donde tu vida está desordenada o
caótica y ora por la ayuda de Dios para hacer algo acerca de eso.
Inglés: Clutter or Self-Control, Order or Disorder?
Traducido por: Silvia Naviliat


No comments:
Post a Comment